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Sector agrario

El sector agrario representa uno de los sectores con mayores índices de siniestralidad.
Debido a la diversidad de trabajos que se llevan a cabo en el sector agrario, son muchos los riesgos que se les presentan a los profesionales del sector y que pueden desembocar en la aparición de accidentes o enfermedades profesionales que afecten a los mismos. No hay que olvidar además, que en el desarrollo de la actividad, a menudo colaboran sus familiares que también pueden verse afectados por estos riesgos.

La evolución de la maquinaria agrícola en las últimas décadas, ha supuesto la simplificación de las labores y por ello un importante incremento de la productividad agraria; sin embargo ha provocado la aparición de nuevos riesgos hasta hace años ajenos al campo como atrapamientos, golpes o cortes ocasionados por las partes móviles no protegidas de las máquinas, atropellos o aplastamientos por vuelco del tractor o apero, etc.

La utilización de herramientas, tanto manuales como mecánicas, presentan una serie de riesgos asociados a su uso entre los que destacan golpes y cortes, proyecciones de partículas y sobreesfuerzos.

A menudo, la aplicación de productos químicos (fitosanitarios y fertilizantes) en los cultivos, es necesaria para evitar mermas en la producción agrícola. Sin embargo, y debido principalmente a una manipulación incorrecta o descuidada, puede llegar a plantear riesgos para la salud de los agricultores y las personas que trabajan con ellos.

Así por ejemplo, los fitosanitarios pueden ocasionar efectos negativos inmediatos como quemaduras o intoxicaciones agudas, y a largo plazo, tras exposiciones repetidas y frecuentes, cáncer, alteraciones de la reproducción o intoxicaciones crónicas.
Los fertilizantes, tanto químicos como orgánicos, pueden causar, mareos, dolores de cabeza, quemaduras en la piel y mucosas, asfixia, infecciones por presencia de agentes biológicos, etc.

A pesar de la mecanización de las labores agrícolas, el transporte y manipulación manual de cargas es todavía una actividad frecuente en el sector agrario.

Daños como la fatiga física, tendinitis, alteraciones de la columna vertebral, entre otros, son producidos a menudo por malas prácticas de trabajo: mantenimiento continuado de posturas forzadas, ciclos de trabajo repetitivos y sin establecer suficientes tiempos de descanso, manipulación manual de cargas demasiado pesadas o voluminosas, etc.

Debido a que los trabajos en la agricultura en su mayoría se realizan al aire libre, los trabajadores están sometidos a condiciones atmosféricas a menudo adversas que pueden provocar alteraciones en su salud.

Un exceso de calor puede provocar trastornos psíquicos, deshidratación y desalinización, y unido a un buen ritmo de trabajo el temido golpe de calor. Por otro lado, la exposición a las bajas temperaturas puede provocar malestar general, disminución de la destreza manual e incluso congelación de los miembros.

A menudo, los trabajadores del sector agrario sufren daños causados por seres vivos como mordeduras, picaduras, dermatitis provocadas por el contacto con sustancias irritantes de plantas o animales, o enfermedades provocadas por la exposición a microorganismos patógenos como virus, bacterias, esporas de hongos o pólenes que pueden provocar efectos alergénicos.

Con el fin de ayudar al trabajador agrícola a proteger su salud y su integridad física, desde este portal se facilitará acceso a información útil para contribuir a un desarrollo seguro de su actividad.

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